
Luego de más de dos meses de estar cerrado al público, Machu Picchu vuelve a abrir sus puertas. Si bien hoy sólo van a correr los servicios de autovagones, por cuestiones de seguridad, en los próximos días el ritmo de circulación de trenes se normalizará en los próximos días. Eso significa que todos los días, de dos mil a tres mil personas llegarán cada jornadas hasta Aguas Calientes.
Tras los sucesos de enero, las lluvias torrenciales en la zona de Cuzco provocaron el desborde del río Urubamba y el corte de las comunicaciones con la localidad de Aguas Calientes. Una gran cantidad de habitantes locales perdieron sus hogares, y durante varios días, varios miles de turistas quedaron varados en el lugar, debido a la suspensión del servicio de tren por la destrucción de las vías. El tema fue noticia durante algunos días, pero cuando los turistas fueron evacuados el tema salió de la agenda de los medios. Es de esperar que haya nuevas medidas de seguridad en el camino, y justifiquen el alto precio que se cobra para ingresar a él.
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